Hace poco estuve pensando acerca de cuando me salí del trabajo hace unas semanas. Cuando recuerdo por lo que pasé no puedo evitar darme cuenta de lo que aprendí y a todas las personas a las que conocí, sobre todo siendo el lugar una cafetería.
Empecé en una temporada genial, invierno, que aunque no eliminaba el calor de Mérida, lo apaciguaba y hacía varias cosas más agradables. Por fortuna me tocó estar en el turno de la mañana (de 9 a 16, aunque posteriormente me pasaran de 15 a 23) y lo primero que hice al llegar fue aprender como se prepara el lugar para iniciar el día, desde limpiar los pisos hasta acomodar trastes en su lugar, conocer las herramientas con las que iba a trabajar, el lugar donde está cada cosa y dónde ir por más en caso de que se agote y claro, conocer a las compañeras con quienes iba a trabajar, que fueron tres... las tres primeras. Tuve por jefes a dos hermanos, muy amigables por cierto, con los que uno podía platicar simplemente por hacerlo.
Aprendí a hacer muchas cosas, la mayoría bastante simples. De entre tantas: cafés, infusiones de té, frutas o hierbas; malteadas, licuados de frutas; concentrado de café, té o fruta para frappé; paninis, waffles, quesadillas, ensaladas, crepas, bruschettes, etc.
La primera propina fue maravillosa, salir de trabajar con más monedas que con las que llegaste, monedas que fueron de los clientes a los que les serviste. Pero más maravilloso aún fue la primera quincena, me sentí bien, sabía que acumulado mi dinero iba a invertirlo en mi meta a mediano plazo...
Los dias fueron pasando y situaciones se dieron, dias alegres, aburridos, de mucho trabajo, de mal humor, de no tener ganas de trabajar, etc y muchos no me gusto pasarlos, pero ahora que están atras, creo que valieron la molestia.
Y como es natural en un café, muchas personas con historias pasaron por ahi. A algunas conocí, a algunas reconocí, me hice amigo de varios y de eso saqué muchas cosas. Conocí diversos tipos de personas, turistas, budistas, actores, estudiantes de intercambio, homosexuales, ilustradores, adictos al té y al internet, amigables, curiosos, geeks, desagradables, solitarios, dramaturgos, amables, fotógrafos, faroles, enamorados, honestos y más, más de lo que mi memoria podría recordar en este momento.
Pero siempre hay un fin para todo y mi estancia ahi no fue la excepción. Después de 8 meses me retiré satisfecho, por que aprendí, gané amistades, experiencia y hasta personas a las que saludar al cruzarme con ellas. Hasta luego. Ahora le toca turno a la escuela, de nuevo, cosas que aprender, personas que conocer y aún tengo una meta que alcanzar.
Cierro esta entrada con nombre de personas que conocí ahi, a pesar de no haberlos conocido tan bien, espero no olvidar muchas:
Mario, Ramón, Erica, Patty, Viri, Walter, Daniel, Luis, Hector, Gustavo, Edgar, José, Argelio, Carlos, Abraham, Sergio, Nidi, Jair, Ulises, Dayana, Karla, Virginia, Irene, Theadra, Beverley, Larry, Paul, Carolina, Laura, Ana, Alba, Mayra, Steff, Ana Laura, Alejandra, Jimena, José Luis, Boris, Pamela, Corey, Elida, Miguel, Daniel Pichu, Lalo Ainox, Gloria, Israel, varios Alex, Majo, etc..............
domingo, 20 de septiembre de 2009
domingo, 13 de septiembre de 2009
Ni leer ni escribir
Me he estado aislando mentalmente no se por qué, inconscientemente no voluntariamente. Varias veces se me ocurren cosas por escribir y se me queda la idea en la cabeza, la recuerdo, no necesito anotarla, pero cuando tengo oportunidad de escribirla, se deforma y se vuelve más complicada y no hago mucho por pulirla.
Tengo bastantes cosas por leer, cosas tan interesantes y enriquecedoras que creo me salvarian muchas veces del aburrimiento y el no-se-qué-hacer.
Hace como 2 años tuve una etapa en la que leía mucho, de ahi aprendí muchas cosas y me ayudaba a tener otras vistas del panorama, además de mejor vocabulario (n_n). Pero mi mente se fue haciendo perezosa y ya ni leer ni escribir...
Quiero releer uno de mis libros favoritos: En el camino de Jack Kerouac, qué maravilla de libro! sientes la libertad desde la cama, escuchas el veloz trompeteo del bebop y te imaginas a Sal en euforia creciente al escucharlo, simplemente genial. Quiero ver qué descubro de nuevo y cómo lo tomo, cómo lo combinaré con mis experiencias y qué aprendo (otra vez), increible que solo lo haya leído una vez. Quiero terminar de leer un libro muy interesante que he estado leyendo a un ritmo muy lento y continuar con otros que tengo en espera y que tengo ansias (ignoradas? x_x) de leerlos.
Quiero volver a escribir, ideas y dias, desaturarme de pensamientos y hacer de esto algo que me haga sentir mejor, para vaciar lo negativo del día y para recordar lo positivo.
Rec:
Leer más, de ahi las ganas de escribir no serán difíciles de conseguir.
Quiero un Moleskine.
Practicar más dibujo a lápiz.
Tengo bastantes cosas por leer, cosas tan interesantes y enriquecedoras que creo me salvarian muchas veces del aburrimiento y el no-se-qué-hacer.
Hace como 2 años tuve una etapa en la que leía mucho, de ahi aprendí muchas cosas y me ayudaba a tener otras vistas del panorama, además de mejor vocabulario (n_n). Pero mi mente se fue haciendo perezosa y ya ni leer ni escribir...
Quiero releer uno de mis libros favoritos: En el camino de Jack Kerouac, qué maravilla de libro! sientes la libertad desde la cama, escuchas el veloz trompeteo del bebop y te imaginas a Sal en euforia creciente al escucharlo, simplemente genial. Quiero ver qué descubro de nuevo y cómo lo tomo, cómo lo combinaré con mis experiencias y qué aprendo (otra vez), increible que solo lo haya leído una vez. Quiero terminar de leer un libro muy interesante que he estado leyendo a un ritmo muy lento y continuar con otros que tengo en espera y que tengo ansias (ignoradas? x_x) de leerlos.
Quiero volver a escribir, ideas y dias, desaturarme de pensamientos y hacer de esto algo que me haga sentir mejor, para vaciar lo negativo del día y para recordar lo positivo.
Rec:
Leer más, de ahi las ganas de escribir no serán difíciles de conseguir.
Quiero un Moleskine.
Practicar más dibujo a lápiz.
lunes, 9 de marzo de 2009
Paseando en el plano de las ideas y la exteriorización de estas, me encontré a mi mismo en un tenebroso vacío de blancura, de oraciones rotas y pensamientos inconclusos y casi olvidados, parece ser el caso que la inspiración ya no gusta de este lugar, sus herramientas oxidaron y su fluir es ahora algo torpe, no está a gusto, ahora sale con menor frecuencia. Tengo que ir en su búsqueda y pedirle de rodillas que no me deje, que guie mi puño y se deslice sobre las lineas, que me ayude con palabras rebuscadas, sentidos de sin-sentidos, diálogos interminables analizantes de la monotonía de lo cotidiano y la vaguedad de la esencia humana, haikus o simple espontaneidad en prosa. Que me permita de nuevo sentirme lleno de ideas al contemplar la infinidad de la belleza de mi musa, para así deshacerme de todo este vacío y sordidez, para pintar mis ideas con aguas de colores y definir la esencia y dirección de mis prismas. No hay inspiración que venga por la fuerza; está dentro de nosotros, pero hay que saber esperarla y traducirla a sus infinitas expresiones, la inspiración simplemente es eso: inspiración.
domingo, 8 de marzo de 2009
Un domingo como cualquiera.
Es irónico como a veces nuestro estado de ánimo puede ser llenado por el vacío.
Hoy fue un día aburrido, de levantarse tarde, de despertar con el cuerpo adolorido, de ver a las personas que ves siempre, pero no hablarles; de pasar un momento en silencio a veces usado para reflexionar, a veces para nada; de intentar hacer lo que no haces en el resto de la semana, pero no hacerlo... es domingo, no me esperaba más.
Hoy fue un día aburrido, de levantarse tarde, de despertar con el cuerpo adolorido, de ver a las personas que ves siempre, pero no hablarles; de pasar un momento en silencio a veces usado para reflexionar, a veces para nada; de intentar hacer lo que no haces en el resto de la semana, pero no hacerlo... es domingo, no me esperaba más.
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