lunes, 9 de marzo de 2009

Paseando en el plano de las ideas y la exteriorización de estas, me encontré a mi mismo en un tenebroso vacío de blancura, de oraciones rotas y pensamientos inconclusos y casi olvidados, parece ser el caso que la inspiración ya no gusta de este lugar, sus herramientas oxidaron y su fluir es ahora algo torpe, no está a gusto, ahora sale con menor frecuencia. Tengo que ir en su búsqueda y pedirle de rodillas que no me deje, que guie mi puño y se deslice sobre las lineas, que me ayude con palabras rebuscadas, sentidos de sin-sentidos, diálogos interminables analizantes de la monotonía de lo cotidiano y la vaguedad de la esencia humana, haikus o simple espontaneidad en prosa. Que me permita de nuevo sentirme lleno de ideas al contemplar la infinidad de la belleza de mi musa, para así deshacerme de todo este vacío y sordidez, para pintar mis ideas con aguas de colores y definir la esencia y dirección de mis prismas. No hay inspiración que venga por la fuerza; está dentro de nosotros, pero hay que saber esperarla y traducirla a sus infinitas expresiones, la inspiración simplemente es eso: inspiración.

domingo, 8 de marzo de 2009

Un domingo como cualquiera.

Es irónico como a veces nuestro estado de ánimo puede ser llenado por el vacío.

Hoy fue un día aburrido, de levantarse tarde, de despertar con el cuerpo adolorido, de ver a las personas que ves siempre, pero no hablarles; de pasar un momento en silencio a veces usado para reflexionar, a veces para nada; de intentar hacer lo que no haces en el resto de la semana, pero no hacerlo... es domingo, no me esperaba más.